Casos de éxito

«O te actualizas o te quedas atrás»

Rodrigo e Hijos lleva casi dos años con PideFácil. Sus clientes de hostelería y colectividades pasan los pedidos a la hora que les viene bien, y sus seis comerciales dedican la jornada a lo que de verdad abre mercado: vender.

Fachada de la nave de Rodrigo e Hijos, distribuidora de alimentación para hostelería y colectividades

Rodrigo e Hijos y PideFácil

Rodrigo e Hijos empezó como un servicio al pequeño comercio y hoy es una distribuidora volcada en la hostelería y las colectividades, con un nuevo frente abierto: especializarse en producto italiano. La empresa está invirtiendo en instalaciones, cámaras y flota para crecer sin soltar su base de siempre.

Antes de PideFácil, ese crecimiento chocaba con una rutina: seis comerciales repitiendo las mismas rutas semanales y quincenales para tomar, una y otra vez, los mismos pedidos. «Todos los días a la misma hora, todas las semanas lo mismo. Una hora con cada cliente para un trabajo rutinario, cuando ese tiempo se puede dedicar a ofrecer cosas nuevas y abrir más mercado».

La responsable de administración de Rodrigo e Hijos durante la entrevista del caso de éxito
La responsable de administración de Rodrigo e Hijos, durante la entrevista.

Con PideFácil, el cliente pasa el pedido a la hora que le viene bien desde su teléfono. El comercial ya no tiene que quitarle una hora cada semana: le basta una visita al mes o una llamada de cinco minutos para presentarle las ofertas nuevas. Los pedidos entran antes —también por la tarde, algo que antes era inviable— y hasta las cocinas centrales los pasan directamente al despacho de administración.

Las dudas no estaban en la dirección, sino en el equipo comercial: «si el cliente no me ve, no me pide». La respuesta llegó con el uso: PideFácil no elimina la visita, elimina la rutina. «Sí voy a verte, voy a saludarte, pero no perdemos ese rato todas las semanas». De hecho, los comerciales más veteranos son los que más lo usan, y hoy están haciendo clientes nuevos y abriendo rutas.

Del acompañamiento, en Rodrigo e Hijos no dudan: «la atención ha sido extraordinaria desde el primer momento. Siempre que hemos necesitado una formación, porque entraba gente nueva, han estado. No puedo hablar nada más que muy bien».

«¿Mi consejo? Que no se lo piensen. A nuestros compañeros de Madrid ya se lo hemos recomendado: funciona muy bien».

¿Y si PideFácil desapareciera? «Extrañaría la comodidad de que los pedidos entren solos y no estar tecleándolos continuamente. Y si yo lo extrañaría con los que me pasan a mí al despacho, los comerciales, que tienen muchos más, lo extrañarían muchísimo más». Renovarse o quedarse atrás: en Rodrigo e Hijos lo tienen claro desde que entraron los ordenadores.

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